lunes, 28 de abril de 2014

IVAM a la romana




Hace ya muchos años que se rehabilitó el Teatro romano de Sagunto, siguiendo la dirección de los arquitectos Grassi y Portaceli. Una intervención arriesgada y polémica, con sus denuncias y sus resoluciones judiciales (imposibles de cumplir). Una obra impensable actualmente. La polémica surgió de la "auto-impuesta" norma que no permite reconstruir un monumento del cual quedaran básicamente ruinas.
A esto lo llamé en su día una intervención "a la romana" y no porque sea un estilo italiano importado por Giorgio Grassi (que es de Milán), a la romana como los calamares a la romana. Un rebozado, una tempura. Con tal de que el objeto a rebozar mantenga unas ciertas cualidades, y sobre todo buen sabor, la técnica no deja de ser un gran invento.


El teatro romano a la romana de Sagunto consiguió así ser útil a la población aunque se "perdiera" una ruina que visitar.


La parte mejor conservada de la ruina (arriba, izquierda) es del siglo XIX y XX, o sea que no es romana. / VARIOS INTERNET

Los rebozados tienen además otra cualidad, no menos importante, que en periodos de crisis como la actual se valora mucho y no es otra que la de un buen llenado de panza. Un buen rebozado multiplica prácticamente por cuatro el poder saciante. Lo tengo comprobado, con un calamar grandecito cenamos los cuatro en casa. Si lo hiciera a la plancha necesitaría tres o cuatro calamares, y a 14-18€/kg pues como que no me salen las cuentas.

Ha pasado el tiempo y lo que en su día yo aplicaba a una intervención de rehabilitación arquitectónica creo que es extensible a cualquier institución y su funcionamiento. ¿Necesitamos llenar la panza cultural intelectual artística? pues multiplicamos el poder saciador de lo poco que tenemos ¡con un buen rebozado!

Aplicado a una institución como el IVAM ¡que no es un museo! (en pleno cacareo sobre su próxima etapa con un nuevo equipo directivo elegido vía concurso) lo mejor será elegir menos calamar, pero de calidad, y cuidar el rebozo para que no quede muy aceitoso.

El actual edificio y la maqueta con la ampliación. / IVAM

Nos encontramos con una sede del IVAM que es correcta y ha ejercido más que dignamente su función (proyecto de Emilio Giménez y Carlos Salvadores) + una exquisita ampliación del estudio japonés SANAA que no se ha llegado a ejecutar. Este proyecto viene a proponer justamente lo contrario de lo del calamar a la romana. La ampliación propuesta por el equipo de Kazuyo Sejima sería más valiosa que el interior, pues la parte exterior se me antoja a precio de calamar. Me vais a permitir el chiste fácil, esta ampliación sería más bien tirando a nigiri sushi (esas bolitas de arroz con un trozo de pescado crudo cubriéndolo), la ampliación de sushi, me parto.

Esto es nigiri sushi. / KIKOMAN


Creo que lo que esta comunidad necesita es un IVAM sano y potente, ya hemos interiorizado que no contamos con grandes presupuestos para casi nada, lo tenemos asumido. Sólo queremos una institución que trabaje por y para el arte contemporáneo, yo lo necesito y creo que no soy el único.

Tenemos el calamar, sólo nos queda rebozarlo con esmero, ¡ánimo!

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